martes, junio 25, 2024

La fiesta de los 29: el restaurante Broccolino en el microcentro porteño

Cada 29 del mes, este lugar de la cocina italiana que nació en el año 85 en la calle Esmeralda, tiene una fiesta de ñoquis, con 25 salsas, y cuatro media porciones para compartir.

Como todo lugar italiano, el restaurante Broccolino, sigue la tradición y prepara únicamente gnocchis los 29 de cada mes. Ofrecen ñoquis de espinaca y ñoquis de papa, que se pueden combinar con más de 25 salsas y con la opción de la media porción o porción entera.

También tienen una selección de ñoquis, donde vienen cuatro medias porciones dos de verdura y dos de papa en un plato dividido por dos panes caseros en forma de cruz elaborado en el momento y servidos con cuatro salsas diferentes, las más tradicionales, de pesto, crema, carbonara, bolognesa y pomodoro.

Broccolino abrió sus puertas por primera vez en febrero de 1985, en el local donde estaba la agencia de publicidad familiar. El nombre es un homenaje a los italianos que se instalaron en Brooklyn luego de las primeras olas migratorias. En Argentina, con el recetario de Luciana y la nonna que venían de Livorno, Italia, la familia se embarcó en una nueva aventura gastronómica.

Hoy, Alejandro Ballabeni, hijo de Luciana, lidera un equipo que fue creciendo y por el que pasaron hijos, nietos y sobrinos, y donde continúan trabajando luego de más de 25 años, cocineros y mozos que son parte del corazón del restaurante. Broccolino fue creciendo y sumó un salón y un área de producción, donde se amasan las pastas frescas que alimentarán a locales y turistas que entran atraídos por el aroma que se cuela hasta la vereda.

¿Qué pedir en Broccolino cuando no es 29?

Las pastas son las estrellas del lugar. Frente a la nutrida carta es difícil no tentarse con una pasta rellena como los ravioles de ciervo con salsa Alfredo que trae hongos y pesto. Muchos eligen los clásicos Tagliatelle all’amatriciana o alla puttanesca para quien quiere un poco de picante y para aquellos a los que les gusta compartir, hay una selección de pastas que trae cuatro variedades con 4 salsas a elección.

Antes de las pastas, pocos se resisten a los Calamaretti Broccolino que vienen flambeados en vino blanco, o a la cebolla Broccolino, un plato tradicional que se fríe abierta y se sirve en forma de flor. Tampoco faltan las Berenjenas alla parmesana y la Caprese Fior di Latte.

Entre las carnes, la Saltimbocca alla Romana es un clásico del lugar junto con el Lomo a la Pimienta, sabores nostálgicos que sobreviven en el menú. Y como buen restaurante italiano no puede faltar el Risotto en sus distintas variedades.

Para el momento de los postres, nada de sutilezas: el Pecatto di Cardinale es una oda al goloso indeciso, un poco de todo para el cierre de una comida all uso nostro, suculenta y sabrosa, ¿por qué elegir si se puede tener todo?

¿Dónde? Esmeralda 776, Microcentro

https://www.instagram.com/broccolino_ristorante/?hl=es