martes, junio 25, 2024

Arroyos de la región: el CONICET La Plata llevó actividades de divulgación a dos escuelas lindantes con el Maldonado y El Pescado

Como acompañamiento de sendos proyectos escolares promovidos por las docentes a cargo, dos escuelas de la región tuvieron la oportunidad de recibir a científicos y científicas del CONICET La Plata dedicados a estudiar los arroyos Maldonado y El Pescado para trabajar de manera conjunta acerca de diversos aspectos de la biodiversidad, conservación e intervención humana de dichos cuerpos de agua como ambientes naturales.

De esta manera, los contenidos escolares generados en el aula tuvieron un especial complemento de la mano de investigaciones científicas con anclaje local a través de los cuales expertos y expertas compartieron sus conocimientos. Las actividades se llevaron adelante en el marco de las celebraciones por el Día Mundial del Hábitat, que se conmemora cada 2 de octubre.

La primera de las acciones tuvo lugar en la Escuela Secundaria Nº4 “Ernesto Che Guevara”, de la localidad de Berisso, ubicada a metros del arroyo Maldonado, cuya cuenca abarca un total de 10 mil hectáreas en la provincia de Buenos Aires y CABA.

En este caso, el curso anfitrión, un 2º año, venía trabajando en un proyecto titulado “Derecho a un ambiente digno”, en el que se proponía buscar información acerca de las características del lugar desde las primeras familias que comenzaron a habitar su entorno, los niveles y el tipo de contaminación que reporta actualmente, las obras hidráulicas realizadas, entre otras. En este escenario, un equipo del Instituto de Limnología de La Plata “Dr. Raúl A. Ringuelet” (ILPLA, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA) se acercó al colegio para llevar adelante una jornada de trabajo que incluyó una salida educativa al sitio en cuestión.

Con fotografías, videos y utilizando la app de ciencia ciudadana PreserVamos, especialistas y estudiantes realizaron un mapeo para identificar cuatro zonas de la cuenca que evidencian distintos niveles de intervención humana y, por ende, de modificación de los ambientes, acumulación de residuos, especies habitantes, y más.

El paso siguiente fue acercarse hasta el arroyo donde, llevando adelante un verdadero trabajo científico, observaron el espacio en su conjunto y tomaron muestras de agua para su posterior análisis. La actividad estuvo a cargo de las becarias del CONICET Micaela Mujica y Agostina Pecile; el también becario Juan Martín Paredes del Puerto; la investigadora de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CICPBA) Marina Arias; y Ramiro Simonetti, profesional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), todos y todas vinculados o con lugar de trabajo en el ILPLA.

La segunda de las jornadas de celebración por la fecha tuvo lugar en la Escuela Primaria Nº9 de Villa Garibaldi, en este caso con chicos y chicas de 4º grado.

Debido a su proximidad, el proyecto escolar del curso versaba sobre el arroyo y humedal El Pescado, un cuerpo de agua de 36 kilómetros de largo considerado área protegida y –por eso mismo– el menos contaminado en todo el territorio bonaerense. Con foco en la expansión urbana, los expertos y las expertas organizaron una actividad lúdica con un mapa satelital para visualizar el avance de las construcciones sobre el ambiente y las características de cada etapa de la ocupación. Lo que siguió fue el armado colectivo de una maqueta de la cuenca del arroyo en la que, plastilina y ladrillitos en mano, las y los alumnos fueron “poblando” el paisaje para probar luego cómo responde el terreno al escurrimiento del agua en caso de lluvias, según la densidad poblacional.

En este caso, el equipo científico invitado estuvo liderado por Daniela Rotger, investigadora del CONICET en el Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata (CIUYT, FAU-UNLP), y contó con la participación también de las y los arquitectos Agostina Dominella, Victoria Caraffini, Martín Caracoche y Kuanip Joel Roman Sanz Ressel. Cabe mencionar que tanto las dos comunidades educativas como los grupos de investigación invitados expresaron enorme satisfacción luego de las experiencias e intercambios compartidos, y que ambas escuelas concluirán las propuestas de trabajo con recorridas en torno a los arroyos que incluirán a las familias de las y los estudiantes para mostrarles en el terreno todo lo aprendido.