sábado, abril 20, 2024

El Arzobispado platense mostro su preocupación por el abandono del proyecto del “Canal de Magdalena”

Ante la autorización por parte del Gobierno Nacional para que el
puerto de Montevideo pueda realizar las obras necesarias de dragado en el
Canal Punta Indio y su consecuente ampliación, se vislumbra la
concentración del comercio en esa zona en detrimento de nuestra región. Esta
situación nos pone en la obligación de preguntarnos: ¿El Canal Magdalena
dio un paso al olvido?

El Canal Magdalena es una vía natural, paralela a la costa argentina
del Rio de La Plata. Es una ruta de salida de nuestros productos hacia el
exterior. Sin él, la oportunidad estratégica que se pierde es que los productos,
por ejemplo, que vienen de la vía del Paraná, pasarían por Montevideo y no
por el Puerto de La Plata, perdiendo con eso una oportunidad histórica de
desarrollo de nuestra región.

Se da una situación paradójica que hará que tal
vez, algunos productos que provengan de los puertos de Bahía Blanca,
Necochea o Mar del Plata, tengan que pasar primero por Montevideo, paguen
sus permisos y luego ingresen a nuestros puertos o se dirijan al exterior. El
otro aspecto curioso es que, aun contando con los permisos para el dragado
del Canal Magdalena, la obra que estaba en proceso de licitación nunca se
concretó.

En nuestra región, la Mesa por el trabajo y la vida digna, conformada
por la comunidad, organizaciones sociales y empresarias, sindicatos,
universidades, la comunidad científica y la Pastoral Social del Arzobispado
de La Plata, a fines de 2020 publicó un comunicado en base a su trabajo
conjunto y a la preocupación en el tema del entonces arzobispo Víctor
Manuel Fernández.

Allí se dejaba en claro el carácter de proyecto estratégico
de esta iniciativa y la importancia para la región ya que “la puesta en
funcionamiento del Canal Magdalena completaría esta aspiración”. Ahora,
en diálogo con nuestro nuevo arzobispo, Mons. Gabriel Mestre, ratificamos
dicho comunicado en el contexto actual.

Cuidar lo nuestro, generar empleos con condiciones dignas, fomentar
el progreso de la región y defender el trabajo argentino es lo que llamamos
soberanía. Como Comisión Ejecutiva de la Pastoral Social de la
Arquidiócesis de La Plata, ponemos en manos del Espíritu Santo las
decisiones de nuestros gobernantes para que, interpretando los signos de los
tiempos, sean dóciles a la voluntad del Padre cuidando el bien común y a los
más pobres y postergados del sistema.