En cada formación ferroviaria que va desde La Plata hasta CABA, los vagones del Roca llevan más o menos 700 personas. Por lo tanto, además de la propia, hay otras 699 historias que viajan junto a uno sobre las vías del tren.
POR HERNAN MARTY
Algunas serán intrascendentes, otras rutinarias, otras salvajes, otras tristes… pero todas, en algún punto, buscan ser descubiertas para encontrar la luz que las aleje del olvido cruel y sombrío. Encontrarlas no es difícil porque están siempre ahí, oteando sobre los pasajeros, viendo si alguno las identifica. Solo hay que saber observar y reconocer el momento en el que se les puede levantar el manto para ponerlas a la vista de todos.
Algunas de ellas parecen evidentes, pero tienen tras su disfraz de obviedad un trasfondo que las hace en extremo interesantes, y esa es la historia de Koke…
Conocido como “El Chile” cruzó los Andes para hacer tus viajes en el Roca mucho más amenos. Desde 2015 podés escucharlo dándote canciones en la lengua de Cervantes o en la de Shakespeare a cambio de que “te saques un peso de encima”.
Jorge Andres Ortiz Panoso tiene 37 años, es oriundo de Arica y fue criado en Iquique, en el norte grande de Chile.
“Empecé a cantar en inglés solo aquí en Argentina, solo en el tren. Aprendí inglés por merito propio, primero para poder cantar bien sin pifiarla (se que hay mucha gente que habla bien ingles en Argentina) y segundo para profundizar lo que canto y poder interpretar correctamente el sentimiento de la canción” cuenta el vocalista chileno.
Consultado por su llegada a nuestro país, aseguró que “No soy viajero para nada, solo quise salir un momento de mi lugar y conocer alguno nuevo. El país que mas me llamaba la atención y que mi capital permitía en esos momentos eran los países hermanos y vecinos, así que empujado por un amigo que venía a la Argentina, me vine a conocer. Y me enamore de lo distinto, similitudes hay, pero también lo distinto me llevo a quedarme, yo vengo del desierto más seco del mundo y la ciudad de La Plata es una ciudad con mucha humedad, hasta inundaciones tuvieron, pero era algo distinto que quería vivir”.
“Hay gente amable en todos lados y la Argentina bonaerense tiene una cultura muy cercana. Besos en las mejillas sin importar el género, si hay amistad y calidad humana cuando se necesita” cuenta sobre nuestra provincia y describe a su capital al asegurar que “La musicalidad de La Plata me encanta. Los estilos de musica que maneja, mucho indie rock, alternativo, muchas bandas melodicas, funk y de todo que a mi en particular me gusta”.
Tras las montañas Jorge supo tener su banda y supo lidiar con el exigente público de su país, pero aquí, ninguno de los que lo escuchan pagó una entrada para verlo, de hecho, solo pagaron un pasaje y van imbuidos en su cotidiano, por lo que captar su atención, a veces es más difícil.
“El del tren es un público verdadero, no es falso, lo tenés que salir a conquistar, porque ninguno de ellos es tu fan. Así que si lo haces mal, el vagón se quedará sin aplausos o quizás con algunos pocos, de aquellos que siempre bancan. Pero eso no desmotiva, el tren es como un entrenamiento constante, todo artista se va puliendo día a día sobre los vagones, porque es un escenario constante y te vas refinando, la música es práctica y es lo que tienes ahí arriba, todos los dias practicás como conquistar al público, aunque gracias a que el público argentino es muy bueno, generalmente hay mucho más buenos momentos”.
Koke no reniega de su rutina sobre las vías, de hecho la reivindica y asegura que por tomarla con seriedad es que puede vivir sin ser empleado de nadie.
“Haber llegado a ser músico callejero arriba de los trenes es una experiencia que valoro como un de las mas grandes de mi vida hasta el momento. Siempre estaré agradecido con la Argentina por esa oportunidad de vivir una experiencia así”.
Ese es Koke, o El Chile, o simplemente Jorge, al que vas a poder encontrar cuando escuches su guitarra negra y su voz alternando clásicos en inglés y castellano.

