miércoles, mayo 6, 2026

Sucesión local: una encuesta analiza que si Alak se va a su aventura provincial podria perder el municipio

A poco más de un año de las elecciones municipales, la capital bonaerense se encuentra en un estado de ebullición política silenciosa. Según un informe confidencial de la Consultora Diagonales, el escenario electoral de 2027 está marcado por una paradoja: mientras el peronismo ostenta la mayor intención de voto individual, su hegemonía depende enteramente de la incapacidad de la oposición para unificarse.

El actual intendente, Julio Alak, lidera los sondeos con una Viabilidad Electoral (V_E) del 58%. Sin embargo, su mirada parece estar puesta más allá de la calle 12. El informe proyecta una probabilidad del 65% de que Alak no busque la reelección local para competir por la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires como sucesor de Axel Kicillof.

Esta migración dejaría la intendencia en manos de su delfín, Sergio Resa, actual Secretario de Planeamiento. Resa, aunque cuenta con la estructura “alakista”, enfrenta el desafío de su bajo conocimiento público, con una imagen propia en construcción y una viabilidad del 44%.

El arco opositor platense presenta un panorama de “fragmentación total”, lo cual es hoy la mayor fortaleza del oficialismo.

Juan Pablo Allan (LLA): Respaldado por Patricia Bullrich, aparece como el principal referente de La Libertad Avanza con un 42% de V_E. No obstante, sufre el “fuego amigo” de la interna libertaria, donde Juanes Osaba (referenciado en Karina Milei) emerge como un competidor que podría dividir el voto del espacio.

El factor Garro: El ex intendente Julio Garro se encuentra virtualmente fuera de carrera. Con una imputación judicial desde marzo de 2025 por asociación ilícita y administración fraudulenta (vinculada a la autorización de barrios privados), su candidatura es considerada “inviable” por los analistas, con un riesgo reputacional del 85%.

La UCR como “fiel de la balanza”: Pablo Nicoletti (UCR-Somos) retiene un 22% de viabilidad. Aunque no le alcanza para ganar solo, el radicalismo se perfila como el socio necesario: existe un 72% de probabilidad de que el centenario partido negocie una alianza que podría inclinar la balanza hacia uno de los dos lados de la grieta.

Si la elección fuera hoy, la división entre el Bullrichismo, el “Karinismo” y el Radicalismo le garantiza al peronismo la permanencia en el Palacio Municipal, incluso frente a un 47% de desaprobación ciudadana que hoy afecta a la figura de Alak.