Argentina se ha consolidado en el podio mundial de una estadística particular: el consumo de huevos. “En diciembre de 2025 pasamos del segundo lugar al primero; estamos consumiendo casi 400 huevos por persona al año”, señala Romina Viscarret, directora para Argentina de la ONG internacional Sinergia Animal. Sin embargo, este récord esconde una realidad alarmante tanto en las góndolas como en los sistemas de producción.
En el marco de una serie de acciones de concientización, la organización apunta sus dardos hacia la industria alimentaria, específicamente contra las cadenas que aún no se comprometen a limpiar sus cadenas de suministro de prácticas consideradas crueles en gran parte del mundo.
Viscarret explica que el foco actual de la ONG está puesto en la cadena de hamburgueserías Mostaza. “Es la única hamburguesería grande del país, y lastimosamente la única de origen argentino, que no tiene una política de bienestar animal como sí la tienen sus competidores (McDonald’s, Burger King o Subway) en lo que respecta a la cadena de suministro de huevos”, denuncia la activista.
Para la directora de Sinergia Animal, resulta contradictorio el accionar de la empresa: “No se entiende cómo gastan millones de dólares en marketing utilizando figuras mundialistas, pero no pueden hacer este mínimo esfuerzo con gran impacto en la vida de los animales”.

