El Gobierno bonaerense respaldó los reclamos docentes, atribuyó el clima de violencia al modelo nacional y advirtió sobre los descuentos por días no trabajados.
Desde la administración provincial diferenciaron las medidas de fuerza según su representatividad legal y responsabilizaron al Poder Ejecutivo Nacional por el incremento de la conflictividad social en escuelas, hospitales y calles.
En el marco de una nueva serie de medidas de fuerza convocadas por distintos sectores de la comunidad educativa, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires fijó su postura respecto a las protestas docentes, la situación salarial y los reiterados episodios de violencia que se vienen registrando en los establecimientos escolares.
Uno de los ejes centrales abordados fue el reclamo planteado por el Frente de Unidad Docente ante los recientes episodios de violencia en las escuelas.
Al respecto, Carlos Bianco sostuvo que no se trata de hechos aislados, sino del reflejo de un escenario de agresión generalizada que impacta a toda la sociedad argentina “estamos viviendo un clima de violencia e insatisfacción en la sociedad que es producto de un modelo de decisiones políticas y económicas.”
Señalaron, vinculando de manera directa el deterioro social con las políticas implementadas por la gestión del presidente Javier Milei.
Según la postura bonaerense, este tipo de conflictos graves en escuelas y centros de salud no se registraban con la frecuencia y magnitud actual hasta antes del año 2023.
Asimismo, las autoridades provinciales criticaron el discurso de la máxima magistratura del país, señalando que la retórica agresiva contra docentes, estudiantes y periodistas atenta contra el orden y la convivencia pacífica en la República.
Finalmente, se reafirmó el compromiso del gabinete provincial de seguir trabajando en los barrios populares y en las instituciones públicas para promover la contención, el orden y la garantía de derechos, contrapuesto al modelo socioeconómico vigente a nivel nacional.

