Nuestra ciudad vivió un extenso período de crecimiento inmobiliario iniciado en el año 2003. Sin embargo, dicho proceso se encuentra ligado a una tendencia marcada por la segregación urbana y las dificultades de acceso a la vivienda.
Es importante destacar que las complejidades del mercado inmobiliario y de alquileres no responden únicamente a una particularidad específica de La Plata, sino que se sostienen sobre elementos estructurales de la economía argentina en general, combinados con una coyuntura de elevada inflación y de fragilización del mercado laboral.
Parece pertinente mencionar a su vez que las dificultades en el acceso a la vivienda son aún mayores para grupos estructuralmente más vulnerables. Es el caso de las mujeres y las personas trans y travestis, fundamentalmente, si tienen personas a cargo y si son migrantes. Las condiciones de fragilidad de este grupo poblacional son producidas por la brecha de ingresos formales e informales, la mayor precarización laboral y el mayor nivel de desocupación por género, entre otras.
A la espera de los datos definitivos y completos del Censo 2022 para La Plata, es posible aproximar la dimensión del problema inmobiliario mediante información complementaria de la ciudad, que se destaca como la cuarta ciudad de la Argentina y la segunda localidad más grande de la provincia de Buenos Aires de acuerdo al tamaño de su población. Nuestra ciudad registró, según los datos preliminares del Censo 2022, 772.618 personas y 328.904 viviendas particulares. De este modo, se estima una razón teórica de 2,35 personas por vivienda.
Por su parte, el Censo 2010 había arrojado una razón de 2,52 personas por vivienda. La reducción de esta variable se debe a que la cantidad de viviendas particulares se incrementó en un 27%, mientras que la población lo hizo en un 18%.

