Según la Encuesta de Hoteles La Plata (EHLap) elaborada por la Universidad Nacional de La Plata, la llegada de viajeros disminuyó un 6,3% interanual entre abril y junio de 2026. Pese a un leve incremento en el empleo, la baja en la ocupación y las tarifas dinamitan las expectativas de inversión del sector.
La hotelería en la capital bonaerense atravesó un segundo trimestre del año marcado por la desaceleración de la demanda y un marcado deterioro en las perspectivas del empresariado local. De acuerdo con los datos publicados por la Encuesta de Hoteles La Plata (EHLap) —elaborada en conjunto por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial, el Instituto de Investigaciones Económicas y el Instituto de Investigaciones en Turismo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP—, las pernoctaciones cayeron un 2,2% interanual durante el período abril-junio de 2026.
El retroceso en el uso de las plazas hoteleras respondió fundamentalmente a un menor flujo de visitantes. Durante el trimestre, la cantidad de viajeros disminuyó un 6,3% interanual, registrando su mayor caída en el mes de junio, cuando la afluencia bajó un 15% respecto al mismo mes de 2025 (alcanzando los 10.861 visitantes).
A pesar de este escenario, la estadía promedio mostró un leve repunte, ubicándose en 1,3 noches por viajero (frente a las 1,2 noches registradas en el mismo período del año anterior), lo que amortiguó parcialmente el impacto en el total de noches ocupadas.
La mayor oferta disponible en la ciudad no encontró una contraparte en la demanda. La tasa de ocupación de plazas promedió un 30,6% en el trimestre (por debajo del 31,6% del año pasado), en un contexto donde la disponibilidad de plazas aumentó un 2,2% interanual. En tanto, la tasa de ocupación de habitaciones descendió al 31,8% (frente al 34,9% previo).
En materia tarifaria, el sector no logró sostener sus márgenes al ritmo de la inflación. En junio, la tarifa promedio por noche creció un 5% interanual, quedando marcadamente por debajo de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) reportado por el INDEC (33,5%). Asimismo, respecto al trimestre previo (enero-marzo), los precios de las habitaciones experimentaron un recorte del 6,6%.
Un dato contrapuesto en el balance trimestral fue el comportamiento del empleo hotelero, que registró una suba promedio del 3,8% interanual durante el segundo trimestre (con un crecimiento del 1% en junio). Además, la industria ratificó la preponderancia del empleo femenino, que representó el 59% del total de los puestos ocupados durante el último mes del relevamiento.
No obstante, la combinación de menores tarifas en términos reales y menor ocupación impactó directamente en el estado de ánimo de los operadores. El Índice de Expectativas Empresariales mostró un claro empeoramiento con relación a años anteriores. Las mayores proyecciones negativas y el desánimo de los dueños de establecimientos se concentran en dos variables clave para la economía local: las perspectivas de inversión y las intenciones de incorporación de personal para el próximo trimestre.

