martes, agosto 11, 2026

Cifras alarmantes en la Provincia de Buenos Aires: advierten por un “desplome” del turismo durante las vacaciones de invierno del 11%

La ocupación hotelera cayó al 33,5% y el gasto turístico se redujo un 26% en comparación con 2023. Desde el gobierno bonaerense apuntaron contra la política económica nacional y señalaron un déficit de USD 5.000 millones en la balanza turística.

El turismo en la provincia de Buenos Aires atraviesa una severa crisis que volvió a quedar expuesta durante el balance del último periodo invernal. Según los indicadores oficiales presentados por las autoridades provinciales, la actividad registra caídas consecutivas en la afluencia de visitantes, el gasto total y los niveles de ocupación, en un contexto signado por la pérdida del poder adquisitivo de la clase media y el impacto de las políticas macroeconómicas nacionales.

Durante las recientes vacaciones de invierno, un total de 730.000 turistas se desplazaron por los distintos destinos bonaerenses. La cifra representa una caída del 11,5% en comparación con el año pasado y un retroceso del 22% al contrastarla con el receso invernal de 2023.
Menos gasto y dos tercios de las plazas hoteleras vacías
El impacto económico de la temporada también sufrió una contracción significativa. El gasto turístico total se calculó en $320.000 millones, lo que significa un 10% menos que el año anterior y un 26% por debajo de los niveles registrados en 2023.

En cuanto a la infraestructura de hospedaje, el Indicador Sintético Provincial de Ocupación reveló que la ocupación promedio durante los fines de semana del receso alcanzó apenas el 33,5%. Esto implica que dos de cada tres camas disponibles permanecieron vacías. La cifra retrocedió 4,6 puntos porcentuales respecto a 2025 y 10 puntos en relación a 2023.
Este deterioro da continuidad a los balances negativos observados durante la última temporada de verano —donde se registraron 1,2 millones de turistas menos que en el periodo 2022-2023— y los fines de semana largos del año.
Balanza turística y desigualdad en los consumos

El análisis del sector durante el primer semestre mostró además un desequilibrio en la balanza turística nacional. La diferencia entre residentes que viajaron al exterior y turistas extranjeros que ingresaron al país arrojó un déficit de 3,5 millones de personas, lo que implicó una salida neta de USD 5.000 millones en divisas.

En el caso del turismo emisivo, si bien la cantidad total de viajeros al exterior cayó un 13,3% debido al encarecimiento del costo de vida y la pérdida de ingresos de los sectores medios, los viajes al extranjero por vía aérea —asociados a sectores de mayor poder adquisitivo— crecieron un 10%, pasando de 2,5 millones a 2,8 millones de pasajes en el semestre.

Ante el escenario de crisis, las autoridades bonaerenses expresaron su preocupación por el impacto en el empleo y la producción local. En el marco del Consejo Federal de Turismo, la provincia exigió al Gobierno Nacional la revisión de su política económica y el desarrollo de medidas específicas de acompañamiento para el sector.

Sin embargo, las respuestas recibidas por parte del secretario de Turismo, Daniel Scioli, fueron cuestionadas por el ejecutivo provincial. Según indicaron, las recomendaciones de la cartera nacional se limitaron a sugerir la búsqueda de financiamiento externo o aportes del Banco Provincia para solventar la presencia en ferias turísticas y asistir a los prestadores locales, en lugar de implementar programas de fomento estatal.